
El nearshoring a México ya no es un pronóstico. Es un cambio medible y observable en la forma en que se están reestructurando las cadenas de suministro norteamericanas. En 2024, México recibió $36.8 mil millones de dólares en inversión extranjera directa — un récord. Aproximadamente el cuarenta por ciento de la nueva IED manufacturera fue impulsada por estrategias de nearshoring y friendshoring, conforme las empresas trasladaron producción más cerca de los mercados finales norteamericanos y lejos de cadenas de suministro geopolíticamente expuestas.
Ese impulso ha continuado en 2026. Pero el panorama también se ha vuelto más complejo. Lo que sigue es una evaluación objetiva de qué ha cambiado, qué no, y qué significa para las empresas que consideran México como base estratégica.
El panorama macro
México es ahora el principal socio comercial de Estados Unidos — una posición que mantiene desde 2023. El comercio bilateral entre ambos países superó los $800 mil millones de dólares en 2025. El comercio bilateral Canadá-México, aunque menor en términos absolutos, ha crecido a tasas de doble dígito conforme las empresas canadienses buscan alternativas a la exposición directa al mercado estadounidense.
Los motores de este cambio son estructurales, no cíclicos. Los aranceles de Estados Unidos sobre bienes chinos — ahora superpuestos a través de las autoridades de la Sección 301, Sección 122 y Sección 232 — han vuelto económicamente inviables las cadenas de suministro directas desde China para un número creciente de categorías de producto. Mientras tanto, el T-MEC ha creado una zona de comercio preferencial que recompensa a las empresas con presencia productiva en Norteamérica.
Qué ha cambiado
El entorno arancelario es más severo. Los aranceles de la Sección 122 del 10% aplican a bienes no conformes con el T-MEC que ingresan a Estados Unidos. El acero y el aluminio enfrentan aranceles del 50% bajo la Sección 232. Estas no son medidas temporales — representan una represiación estructural del comercio transfronterizo para empresas que no han optimizado sus cadenas de suministro.
La IED se concentra en corredores específicos. La región del Bajío — Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes, San Luis Potosí — sigue absorbiendo la mayor parte de la inversión manufacturera. Monterrey y Saltillo mantienen su dominio en automotriz e industria pesada. Guadalajara crece como polo de electrónica y tecnología. La nueva inversión no se distribuye de manera uniforme en el país, y la selección de ubicación importa enormemente.
La revisión del T-MEC se acerca. A partir del 1 de julio, los tres países firmantes revisarán el acuerdo y decidirán si lo extienden por dieciséis años o activan la cláusula de extinción. Esta revisión introduce una incertidumbre genuina — no sobre el valor del acuerdo, sino sobre su durabilidad política.
Qué no ha cambiado
La ventaja de costos laborales de México sigue siendo significativa. Los salarios manufactureros promedio en México siguen siendo aproximadamente un quinto de los niveles estadounidenses y un tercio de los canadienses. Para manufactura intensiva en mano de obra, este diferencial por sí solo puede justificar la relocalización.
La complejidad regulatoria no se ha simplificado. El entorno regulatorio de México — que abarca aduanas, fiscal, laboral, ambiental y requisitos sectoriales específicos — sigue siendo desafiante para los entrantes extranjeros que intentan navegarlo sin asesoría local. Las empresas que tienen éxito son las que invierten en entender el sistema antes de operar dentro de él.
Las preocupaciones de seguridad persisten en regiones específicas. Esta es una realidad que debe abordarse directamente, no descartarse. Ciertos estados presentan riesgos operativos que afectan la selección de sitio, las rutas logísticas y la seguridad del personal. Una estrategia de nearshoring responsable contempla estos factores en lugar de ignorarlos.
Sectores clave
Los sectores que impulsan la ola de nearshoring no son nuevos, pero la intensidad ha aumentado.
Automotriz sigue siendo el ancla, con México produciendo más de cuatro millones de vehículos anualmente y funcionando como un nodo crítico en la cadena de suministro norteamericana. Aeroespacial continúa creciendo, con más de cuatrocientas empresas operando ahora en México. Electrónica se expande rápidamente, particularmente en Guadalajara y la región fronteriza norte. Alimentos y bebidas está emergiendo como categoría de nearshoring conforme empresas canadienses y estadounidenses buscan abastecerse más cerca de los mercados finales. Minerales críticos es un sector en etapa temprana pero estratégicamente significativo, impulsado por la transición energética y la necesidad de capacidad de procesamiento fuera de China.
El riesgo que más importa
El factor de riesgo más significativo para el nearshoring en 2026 es la incertidumbre del T-MEC. Si el acuerdo se extiende, las empresas que han posicionado producción en México disfrutarán de dieciséis años más de acceso preferencial a un mercado de casi quinientos millones de consumidores. Si se activa la cláusula de extinción, el cálculo cambia — no de inmediato, pero sí en un horizonte de diez años que afectará cada decisión de inversión a largo plazo.
Las empresas que esperan certidumbre antes de actuar descubrirán que la certidumbre llega demasiado tarde para asegurar los mejores sitios, los mejores socios y las mejores condiciones. Las empresas que se posicionen ahora — con plena conciencia de los riesgos — serán las que ganen contratos en 2027 y 2028.
Nearshoring como estrategia, no como tendencia
La diferencia entre nearshoring como tendencia y nearshoring como estrategia es la calidad del trabajo realizado antes de comprometer el primer dólar. Una tendencia es reactiva — impulsada por titulares y presión de pares. Una estrategia es deliberada — impulsada por datos comerciales, modelaje arancelario, mapeo regulatorio e inteligencia en terreno.
Trabajamos con empresas canadienses y mexicanas que tratan el nearshoring como una decisión estratégica, no como una moda. Si está evaluando el nearshoring y quiere pasar de la intuición a la inteligencia, estamos listos para esa conversación.
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